{"id":1374,"date":"2021-08-27T21:03:00","date_gmt":"2021-08-27T19:03:00","guid":{"rendered":"https:\/\/chartreux.org\/moniales\/?page_id=1374"},"modified":"2021-11-24T19:38:49","modified_gmt":"2021-11-24T18:38:49","slug":"le-cadre-de-vie-es","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/chartreux.org\/moniales\/es\/le-cadre-de-vie-es\/","title":{"rendered":"El Marco de Vida"},"content":{"rendered":"\n<div class=\"wp-block-columns is-layout-flex wp-container-core-columns-is-layout-9d6595d7 wp-block-columns-is-layout-flex\">\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\">\n<div id=\"toc_container\">\n<ul class=\"toc_list\">\n  <li><a href=\"#Le-d\u00e9sert\">1. El desierto<\/a><\/li>\n  <li><a href=\"#La-cl\u00f4ture\">2. La clausura<\/a><\/li>\n  <li><a href=\"#La-cellule\">3. La celda<\/a><\/li> \n <\/ul>\n<\/div>\n<\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\">\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"400\" height=\"267\" src=\"https:\/\/chartreux.org\/moniales\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/reillanneADF063.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-977\" srcset=\"https:\/\/chartreux.org\/moniales\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/reillanneADF063.jpg 400w, https:\/\/chartreux.org\/moniales\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/reillanneADF063-300x200.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px\" \/><\/figure>\n<\/div>\n<\/div>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\" id=\"Le-d\u00e9sert\">1. El desierto<\/h3>\n\n\n\n<p>Las monjas y monjes cartujos est\u00e1n llamados a buscar a Dios en la soledad y el silencio, en el marco de una peque\u00f1a comunidad que sostiene esta b\u00fasqueda. San Bruno, ardiendo en amor divino, abandon\u00f3 las realidades ef\u00edmeras de este mundo para adherirse \u00fanicamente a lo eterno. Para adentrarse en una cartuja es necesario tener la certeza \u00edntima de que en el seno de la soledad se esconde un amor incomparable, un amor que ning\u00fan otro puede superar. En la carta a su amigo Ra\u00fal, san Bruno ha descrito su experiencia del desierto&nbsp;:<\/p>\n\n\n\n<p><em>Aqu\u00ed pueden los hombres esforzados recogerse en su interior cuanto quieran, morar consigo mismos&nbsp;; cultivar con esmero los g\u00e9rmenes de las virtudes y alimentarse deliciosamente de los frutos del para\u00edso. Aqu\u00ed se procura adquirir el ojo cuya serena mirada hiere al Esposo con aquel amor puro y transparente que ve a Dios.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Aqu\u00ed se vive un ocio activo, se reposa en una sosegada actividad. Aqu\u00ed, por el esfuerzo del combate, concede Dios a sus atletas la ansiada recompensa&nbsp;: la paz que el mundo ignora y el gozo en el Esp\u00edritu Santo.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>La soledad y la espiritualidad del desierto implican una separaci\u00f3n efectiva del mundo para que la vida de oraci\u00f3n pueda desarrollarse libremente, ya  que Dios nos ha seducido y conducido al desierto para hablar a nuestro coraz\u00f3n (Oseas 2,16). Nuestra soledad est\u00e1 protegida por tres separaciones&nbsp;por una parte exteriores, pero cada vez m\u00e1s interiores: soledad del desierto, soledad en el recinto de la clausura y soledad en el secreto de la celda.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta triple protecci\u00f3n es necesaria para que la monja pueda realizar en plenitud su deseo m\u00e1s profundo: llegar a ser el coraz\u00f3n adorante de la Iglesia y el coraz\u00f3n amante de la humanidad. En este marco de vida solitaria, puede elevar al cielo su alabanza a Dios y presentar las necesidades de sus hermanos, los hombres, en el don total de s\u00ed misma.<\/p>\n\n\n\n<p>Para referirnos al marco geogr\u00e1fico delimitado que rodea y protege la soledad y el silencio del monasterio, nos gusta utilizar el t\u00e9rmino \u00ab&nbsp;<strong>desierto&nbsp;\u00bb<\/strong>. Las cartujas se construyen en lugares tan solitarios como es posible, con frecuencia monta\u00f1osos y de una gran belleza. El desierto separa, pero tambi\u00e9n acerca. Dios nos habla ya a trav\u00e9s de la belleza de la creaci\u00f3n que dilata nuestro coraz\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Cada semana, durante el \u00ab&nbsp;espaciamiento&nbsp;\u00bb, hacemos una larga marcha fuera del monasterio. No sobrepasamos los l\u00edmites de lo que se considera nuestro \u00ab&nbsp;desierto&nbsp;\u00bb, \u00a1pero eso puede ya suponer unos cuantos kil\u00f3metros&nbsp;!<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"576\" src=\"https:\/\/chartreux.org\/moniales\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/moniales-spaciement-1024x576.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-830\" srcset=\"https:\/\/chartreux.org\/moniales\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/moniales-spaciement-1024x576.jpg 1024w, https:\/\/chartreux.org\/moniales\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/moniales-spaciement-300x169.jpg 300w, https:\/\/chartreux.org\/moniales\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/moniales-spaciement-768x432.jpg 768w, https:\/\/chartreux.org\/moniales\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/moniales-spaciement-1536x864.jpg 1536w, https:\/\/chartreux.org\/moniales\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/moniales-spaciement.jpg 1920w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p><a href=\"#toc_container\" class=\"returnToTop\"> Volver arriba! \u2191 <\/a><\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\" id=\"La-cl\u00f4ture\">2. La clausura<\/h3>\n\n\n\n<p> S\u00edmbolo de esa soledad que buscamos  es nuestra <strong> clausura estricta.<\/strong>    La monja cartuja no tiene como misi\u00f3n el servicio social ni la educaci\u00f3n, ni siquiera la acogida de hu\u00e9spedes. Habitualmente vive en el interior de los muros del monasterio, que con frecuencia cuenta con varias hect\u00e1reas. La clausura consiste en vivir en el interior de un recinto del que no se sale m\u00e1s que por razones excepcionales, o para el \u00ab&nbsp;espaciamiento&nbsp;\u00bb.  Esta costumbre multisecular est\u00e1 aprobada por la Ley de la Iglesia. Es un \u00ab&nbsp;recinto sagrado&nbsp;\u00bb que expresa visiblemente nuestra pertenencia exclusiva al Se\u00f1or (S. Juan Pablo II, <em>\u2018La Vida Consagrada\u2019<\/em>, n. 59). Se puede evocar la vuelta al jard\u00edn, en el que el primer ser humano o\u00eda la voz del Padre (G\u00e9nesis 3,8),&nbsp;o el desierto al que el Se\u00f1or llamaba a su profeta para mostrarle su gloria (1R 19, 5-13). Pero es tambi\u00e9n el jard\u00edn de Getseman\u00ed donde tiene lugar el don  total de s\u00ed en la oscuridad (Mateo 26, 36-40),&nbsp;en espera del jard\u00edn de Pascua donde Jes\u00fas llamar\u00e1 a cada una de nosotras por su nombre (Juan 20, 11-18).<\/p>\n\n\n\n<p>La clausura crea un medio ambiente favorable (<em>Cor Orans<\/em>, n. 156) lugar privilegiado de encuentro,&nbsp; manera de vivir la Pascua del Se\u00f1or y de mantener el coraz\u00f3n constantemente vuelto hacia \u00c9l.<\/p>\n\n\n\n<p>En la cartuja, la clausura, separaci\u00f3n del mundo, implica una gran discreci\u00f3n en relaci\u00f3n a los medios de comunicaci\u00f3n social. No tenemos ni televisi\u00f3n ni radio, y el uso del Internet y del tel\u00e9fono se limita a las monjas que deben cumplir un servicio en el monasterio. La correspondencia por carta es escasa y se limita a las personas m\u00e1s allegadas. Sin embargo, cada a\u00f1o las recibimos en la hospeder\u00eda del monasterio durante dos d\u00edas. Con el tiempo, nosotras mismas y nuestras familias, experimentamos generalmente que se ha creado un v\u00ednculo que no se alimenta de contactos frecuentes, pero que en s\u00ed es m\u00e1s profundo.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"576\" src=\"https:\/\/chartreux.org\/moniales\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/MonialesPontGC-1024x576.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-836\" srcset=\"https:\/\/chartreux.org\/moniales\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/MonialesPontGC-1024x576.jpg 1024w, https:\/\/chartreux.org\/moniales\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/MonialesPontGC-300x169.jpg 300w, https:\/\/chartreux.org\/moniales\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/MonialesPontGC-768x432.jpg 768w, https:\/\/chartreux.org\/moniales\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/MonialesPontGC-1536x864.jpg 1536w, https:\/\/chartreux.org\/moniales\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/MonialesPontGC.jpg 1920w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\" id=\"La-cellule\">3. La celda<\/h3>\n\n\n\n<p>El eremitorio o <strong>celda<\/strong>, consiste, de hecho, en una peque\u00f1a casa con su jard\u00edn. Tiene todo lo necesario para vivir y trabajar en soledad, sin necesidad de salir. Ese es el universo de la monja cartuja. Comidas, sue\u00f1o, trabajo, lectura, oraci\u00f3n no suelen tener otro marco habitualmente. Este es el lugar de la Presencia, de la oraci\u00f3n solitaria, del trabajo solitario\u2026<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfLas horas no parecen interminables y los d\u00edas no son pesados? Lo ser\u00edan si la monja estuviera sola consigo misma. Pero no est\u00e1 sola. Ella ama. Ama a un Dios escondido, es cierto, pero cuya presencia cierta le llena de vida y de alegr\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero, si Dios parece desaparecer, \u00bfqu\u00e9 ser\u00e1 de ella? \u00bfC\u00f3mo soportar la soledad, el desierto? Por \u00c9l, ha dejado todo, sin \u00c9l s\u00f3lo queda la sed. Jes\u00fas ha vivido en el desierto por el Esp\u00edritu. La tentaci\u00f3n le ha asaltado. \u00c9l la ha vencido, y da fuerza a la que la sufre. Contando con su palabra y por amor, la monja se ha puesto en camino. Por su palabra y por amor, ella permanece. Espera el d\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>Su fe le dice que Dios le habla siempre en la Biblia. Cristo, en su Evangelio. Cristo, en sus hermanos, en todas sus hermanas. Sabe que el silencio de Mar\u00eda, que meditaba todas las cosas en su coraz\u00f3n, es una fuente inagotable de luz y de  fuerza. Le ayuda a encontrar a Dios escondido en lo cotidiano.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfLo cotidiano? A lo largo de los d\u00edas, s\u00f3lo minucias: hacer una costura, abrir un libro, tomar una comida. Simple, pero Dios est\u00e1 all\u00ed. En el taller de Nazareth no hab\u00eda m\u00e1s que tablas y virutas, y Dios estaba all\u00ed. La monja lo cree con todas sus fuerzas. Pone toda su atenci\u00f3n en la costura, en el libro, en la comida. \u00bfLe dir\u00e1 Dios que es as\u00ed como hace sus delicias? \u00c9l lo dice, pero en un silencio tal que con frecuencia ella no puede o\u00edrlo. Lo sabe por fe. Como Mar\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfQuien va a asegurar a la monja que no se extrav\u00eda en su desierto? \u00bfQu\u00e9 nube la guiar\u00e1? La esperanza est\u00e1 bien afianzada en ella&nbsp;: cree que Dios puede sacar el bien del mal, para su gloria. Jes\u00fas en oraci\u00f3n en el desierto o en la monta\u00f1a, estaba totalmente entregado al amor de su Padre en el Esp\u00edritu, totalmente entregado al amor de los hombres. La monja cartuja hace presente ese misterio. Sus labios murmuran los salmos y ella sabe que as\u00ed expresa toda la suplica y la alabanza del Hijo del Hombre, todo el sufrimiento y las alegr\u00edas humanas. En Jes\u00fas sufre por cada sufrimiento. En \u00c9l, resucita y hace surgir las semillas de resurrecci\u00f3n depositadas en el universo. S\u00faplica y alabanza. En su celda resuenan las necesidades del mundo.<\/p>\n\n\n\n<p>Como les gustaba decir a algunas monjas ancianas&nbsp;:<\/p>\n\n\n\n<p>\u00ab&nbsp;Dios vendr\u00e1 a tu encuentro y har\u00e1 de tu vida en soledad un lugar privilegiado de comuni\u00f3n&nbsp;\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00ab&nbsp;Poco a poco todo nos abandona, pero Dios viene\u2026&nbsp;\u00bb<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"576\" src=\"https:\/\/chartreux.org\/moniales\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/moniale-en-priere-1024x576.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-831\" srcset=\"https:\/\/chartreux.org\/moniales\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/moniale-en-priere-1024x576.jpg 1024w, https:\/\/chartreux.org\/moniales\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/moniale-en-priere-300x169.jpg 300w, https:\/\/chartreux.org\/moniales\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/moniale-en-priere-768x432.jpg 768w, https:\/\/chartreux.org\/moniales\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/moniale-en-priere-1536x864.jpg 1536w, https:\/\/chartreux.org\/moniales\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/moniale-en-priere.jpg 1920w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p><a href=\"#toc_container\" class=\"returnToTop\"> Volver arriba! \u2191 <\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>1. 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