{"id":1363,"date":"2021-08-27T21:05:26","date_gmt":"2021-08-27T19:05:26","guid":{"rendered":"https:\/\/chartreux.org\/moniales\/?page_id=1363"},"modified":"2021-11-24T19:40:48","modified_gmt":"2021-11-24T18:40:48","slug":"la-vocation-es","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/chartreux.org\/moniales\/es\/la-vocation-es\/","title":{"rendered":"La Vocaci\u00f3n"},"content":{"rendered":"\n<div class=\"wp-block-media-text alignwide has-media-on-the-right is-stacked-on-mobile is-vertically-aligned-top\"><figure class=\"wp-block-media-text__media\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"795\" height=\"1024\" src=\"https:\/\/chartreux.org\/moniales\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/MERCEDES-ORATORIOrec-795x1024.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-2206 size-full\" srcset=\"https:\/\/chartreux.org\/moniales\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/MERCEDES-ORATORIOrec-795x1024.jpg 795w, https:\/\/chartreux.org\/moniales\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/MERCEDES-ORATORIOrec-233x300.jpg 233w, https:\/\/chartreux.org\/moniales\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/MERCEDES-ORATORIOrec-768x990.jpg 768w, https:\/\/chartreux.org\/moniales\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/MERCEDES-ORATORIOrec-1192x1536.jpg 1192w, https:\/\/chartreux.org\/moniales\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/MERCEDES-ORATORIOrec.jpg 1366w\" sizes=\"auto, (max-width: 795px) 100vw, 795px\" \/><\/figure><div class=\"wp-block-media-text__content\">\n<div id=\"toc_container\">\n<ul class=\"toc_list\">\n\n\n  <li><a href=\"#L\u2019appel-de-Dieu\">1. La llamada de Dios<\/a><\/li>\n  <li><a href=\"#La-r\u00e9ponse\">2.La respuesta<\/a><\/li>\n    <ul>\n        <li><a href=\"#Deux-modalit\u00e9s\"> Dos modalidades<\/a><\/li>\n        <li><a href=\"#Les-s\u0153urs-du-clo\u00eetre\"> Las monjas del claustro<\/a><\/li>\n        <li><a href=\"#C\u2019est-quoi-une-moniale-converse\"> Las monjas conversas<\/a><\/li>\n   <\/ul>\n  <li><a href=\"#\u00c9tapes-de-la-formation\">3. Etapas de la formaci\u00f3n<\/a><\/li>\n<ul>\n        <li><a href=\"#la-formation\"> La formaci\u00f3n<\/a><\/li>\n        <li><a href=\"#L\u2019itin\u00e9raire-de-formation\"> El itinerario de formaci\u00f3n<\/a><\/li>\n             <ul>\n        <li><a href=\"#Aspirantat\"> Aspirantado<\/a><\/li>\n        <li><a href=\"#Postulat\"> Postulantado<\/a><\/li>\n        <li><a href=\"#Noviciat\"> Noviciado<\/a><\/li>\n        <li><a href=\"#Premiers-v\u0153ux\"> Primeros votos<\/a><\/li>\n        <li><a href=\"#Renouvellement-des-v\u0153ux\"> Renovaci\u00f3n de votos<\/a><\/li>\n        <li><a href=\"#Profession-solennelle\"> Profesi\u00f3n Solemne<\/a><\/li>\n   <\/ul>\n   <\/ul>\n  <li><a href=\"#T\u00e9moignages\">4. Testimonios<\/a><\/li>\n    <ul>\n  <li><a href=\"#Du-monde-\u00e0-la-Chartreuse\">A. Del mundo a la Cartuja<\/a><\/li>\n<li><a href=\"#La-joie-de-chanter-pour-Lui\">B. La alegr\u00eda de cantar para \u00c9l<\/a>\n<\/li>\n <\/ul>\n<\/ul>\n<\/div>\n<\/div><\/div>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p><em>Que nuestro coraz\u00f3n sea como un altar vivo de donde se eleve al Se\u00f1or una oraci\u00f3n pura, y que \u00e9sta impregne todas nuestras acciones.<\/em><\/p><cite>(Estatutos)<\/cite><\/blockquote>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\" id=\"L\u2019appel-de-Dieu\">1. La llamada de Dios<\/h3>\n\n\n\n<p>Desde hace casi tres mil a\u00f1os la Palabra de Dios contin\u00faa estando viva: <em> \u00ab&nbsp;Voy a seducirla, llev\u00e1ndomela al desierto y habl\u00e1ndole al coraz\u00f3n&nbsp;\u00bb<\/em> (Os 2,16). Dios atrae. Dios cautiva. Dios quiere que participemos en su amor desbordante. Dios quiere <em>\u00ab&nbsp;casarse en la fidelidad para darse a conocer&nbsp;\u00bb<\/em> (Os 2,21-22). Y Dios arrastra al desierto. Soledad y despojamiento, aridez, sed&#8230; pero el desierto tambi\u00e9n tiene sus oasis: \u00a1Dios habla y su Palabra estalla en alegr\u00eda!<\/p>\n\n\n\n<p>Por \u00c9l, las monjas cartujas han dejado todo. Con \u00c9l, viven. En \u00c9l permanecen. \u00bfPuede Dios verdaderamente exigir que se viva s\u00f3lo para \u00c9l? \u00c9l no lo exige. M\u00e1s bien, lo espera. \u00bfAcaso no merece que un peque\u00f1o n\u00famero de los que \u00c9l ha creado y redimido se consagren a alabar a su Creador, a glorificar a su Salvador? La vida en la cartuja tiene un car\u00e1cter de absoluto: Dios s\u00f3lo, para siempre.<\/p>\n\n\n\n<p><em>\u00ab&nbsp;No sois vosotros los que me hab\u00e9is elegido, soy yo quien os he elegido; y os he destinado para que vay\u00e1is y deis fruto, y vuestro fruto dure&nbsp;\u00bb <\/em>(Jn 15,16). La llamada es una iniciativa de Dios que ha creado a cada ser humano par unirlo a \u00c9l en \u00edntimo amor. La respuesta a esta llamada est\u00e1 inscrita en el coraz\u00f3n de todo bautizado por el deseo m\u00e1s o menos escondido de la uni\u00f3n a Dios que ya resplandece en el amor fraterno. Este deseo se revela m\u00e1s intensamente en aquellos o aquellas que quieren consagrar toda su vida al Se\u00f1or.<\/p>\n\n\n\n<p>La vocaci\u00f3n cartujana es la radicalizaci\u00f3n de la vocaci\u00f3n bautismal, que el llamado est\u00e1 invitado a vivir sin ning\u00fan intermediario. Nuestro padre san Bruno, en su carta a los hermanos de la Cartuja, insiste en que se trata de un puro don de Dios, que \u00c9l concede a quien quiere y que no depende s\u00f3lo de quererlo. La gracia pasa por el camino humilde de la naturaleza. Por consecuencia, adem\u00e1s del amor a la soledad y a nuestra vida, la candidata deber\u00e1 tener las aptitudes f\u00edsicas y ps\u00edquicas en las que podr\u00e1 reconocerse  la llamada divina; dicho de otra manera, si avanzando en el seguimiento de  Jes\u00fas en la renuncia de ella misma, llevando cada d\u00eda su cruz, se desarrolla poco a poco en todas las dimensiones de su persona.<\/p>\n\n\n\n<p>Este discernimiento se realizar\u00e1 a lo largo del tiempo de \u201cprobaci\u00f3n\u201d (es decir, durante  los largos a\u00f1os que la preparan al compromiso definitivo de la profesi\u00f3n solemne), ciertamente con una vigilancia particular durante el Postulantado y el Noviciado.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/chartreux.org\/moniales\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/etapes_formation2-1024x683.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-982\" width=\"541\" height=\"359\"\/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\" id=\"La-r\u00e9ponse\"><strong>2.<\/strong> La respuesta<\/h3>\n\n\n\n<p>Cautivada por el amor de Cristo, la monja cartuja se ha entregado a \u00c9l. Se ha liberado con la esperanza de amarle hasta el extremo, a \u00c9l y a los suyos en el mundo. Amar como \u00c9l ha amado y con su amor. Ha seguido a Jes\u00fas al desierto, pero Jes\u00fas quiere que contin\u00fae profundizando a\u00fan m\u00e1s en su seguimiento.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfSe termina alguna vez de dejar todo por \u00c9l?, \u00bfse termina alguna vez de buscar su rostro? Dios es la eterna fidelidad de un amor perpetuamente nuevo. Para una monja cartuja, amarle es permanecer siempre s\u00f3lo con \u00c9l y compartir as\u00ed su fidelidad. Amarle es responder a su amor, amor siempre nuevo, con la alegr\u00eda de una marcha incesante con \u00c9l a trav\u00e9s del desierto. El desierto cartujano puede ser el lugar de una hermosa aventura, m\u00e1s apasionante que una expedici\u00f3n al S\u00e1hara. La monja deja al lado del camino todo lo que puede estorbar y amputar su impulso hacia el Se\u00f1or. Lo que le importa ya no es lo que ella quiere, sino lo que quiere Cristo.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfQu\u00e9 quiere \u00c9l? Hacer de ella su esposa. Quiere para ella esta vida totalmente consagrada a \u00c9l en el eremitorio de una cartuja, con toda su monoton\u00eda y toda su alegr\u00eda. La monja tambi\u00e9n la quiere y se hace disponible a los menores deseos del Se\u00f1or.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\" id=\"Deux-modalit\u00e9s\">Dos modalidades<\/h3>\n\n\n\n<p>La vocaci\u00f3n de monja cartuja puede ser vivida seg\u00fan dos modalidades: las monjas de claustro y las monjas conversas. Las dos son plenamente contemplativas, las dos totalmente orientadas a la contemplaci\u00f3n. Pero los medios son un poco diferentes para cada una de ellas.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\" id=\"Les-moniales-du-clo\u00eetre\"><strong>Las monjas de claustro<\/strong><\/h4>\n\n\n\n<p>Las monjas de claustro viven en sus eremitorios la mayor parte de la jornada, ocupadas en rezar, estudiar, trabajar. Tienen especialmente encomendada la celebraci\u00f3n de la liturgia comunitaria. Realizan diversos trabajos en la celda: costura, telar, mecanograf\u00eda, carpinter\u00eda, encuadernaci\u00f3n, pintura de \u00edconos, jardiner\u00eda, etc. Trabajar unidas a Jes\u00fas en su vida pobre y escondida de Nazareth, es un trabajo contemplativo. La uni\u00f3n a la voluntad del Padre por medio de las obras inspiradas por una verdadera obediencia, para el bien de la comunidad, es el alimento inagotable para quien desea ardientemente a Dios. La ocupaci\u00f3n corporal y manual puede facilitar igualmente una oraci\u00f3n simple, un di\u00e1logo casi incesante con el hu\u00e9sped interior. Las tareas m\u00e1s arduas invitan a la monja a una comuni\u00f3n m\u00e1s profunda con la Pasi\u00f3n de Cristo, nuestro Salvador.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-columns is-layout-flex wp-container-core-columns-is-layout-9d6595d7 wp-block-columns-is-layout-flex\">\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\">\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"745\" height=\"1024\" src=\"https:\/\/chartreux.org\/moniales\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/a-IMG_6055rec-745x1024.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-2020\" srcset=\"https:\/\/chartreux.org\/moniales\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/a-IMG_6055rec-745x1024.jpg 745w, https:\/\/chartreux.org\/moniales\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/a-IMG_6055rec-218x300.jpg 218w, https:\/\/chartreux.org\/moniales\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/a-IMG_6055rec-768x1056.jpg 768w, https:\/\/chartreux.org\/moniales\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/a-IMG_6055rec.jpg 776w\" 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wp-block-column-is-layout-flow\">\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"746\" height=\"1024\" src=\"https:\/\/chartreux.org\/moniales\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/a-IMG_3139rec-1-746x1024.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1036\" srcset=\"https:\/\/chartreux.org\/moniales\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/a-IMG_3139rec-1-746x1024.jpg 746w, https:\/\/chartreux.org\/moniales\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/a-IMG_3139rec-1-219x300.jpg 219w, https:\/\/chartreux.org\/moniales\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/a-IMG_3139rec-1-768x1054.jpg 768w, https:\/\/chartreux.org\/moniales\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/a-IMG_3139rec-1.jpg 776w\" sizes=\"auto, (max-width: 746px) 100vw, 746px\" \/><\/figure>\n<\/div>\n<\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-columns is-layout-flex wp-container-core-columns-is-layout-9d6595d7 wp-block-columns-is-layout-flex\">\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\">\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"738\" height=\"1024\" src=\"https:\/\/chartreux.org\/moniales\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/a-IMG_5301rec-1-738x1024.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1038\" srcset=\"https:\/\/chartreux.org\/moniales\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/a-IMG_5301rec-1-738x1024.jpg 738w, https:\/\/chartreux.org\/moniales\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/a-IMG_5301rec-1-216x300.jpg 216w, https:\/\/chartreux.org\/moniales\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/a-IMG_5301rec-1.jpg 769w\" sizes=\"auto, (max-width: 738px) 100vw, 738px\" \/><\/figure>\n<\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\">\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"709\" height=\"986\" src=\"https:\/\/chartreux.org\/moniales\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/a-IMG_6076rec.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1040\" 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wp-container-core-columns-is-layout-9d6595d7 wp-block-columns-is-layout-flex\">\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\">\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"748\" height=\"1024\" src=\"https:\/\/chartreux.org\/moniales\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/a-IMG_6086costurera-748x1024.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1756\" srcset=\"https:\/\/chartreux.org\/moniales\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/a-IMG_6086costurera-748x1024.jpg 748w, https:\/\/chartreux.org\/moniales\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/a-IMG_6086costurera-219x300.jpg 219w, https:\/\/chartreux.org\/moniales\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/a-IMG_6086costurera-768x1051.jpg 768w, https:\/\/chartreux.org\/moniales\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/a-IMG_6086costurera.jpg 779w\" sizes=\"auto, (max-width: 748px) 100vw, 748px\" \/><\/figure>\n<\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\">\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"750\" height=\"1024\" src=\"https:\/\/chartreux.org\/moniales\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/a-IMG_9718recnueva-1-750x1024.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1831\" srcset=\"https:\/\/chartreux.org\/moniales\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/a-IMG_9718recnueva-1-750x1024.jpg 750w, https:\/\/chartreux.org\/moniales\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/a-IMG_9718recnueva-1-220x300.jpg 220w, https:\/\/chartreux.org\/moniales\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/a-IMG_9718recnueva-1-768x1048.jpg 768w, https:\/\/chartreux.org\/moniales\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/a-IMG_9718recnueva-1.jpg 782w\" sizes=\"auto, (max-width: 750px) 100vw, 750px\" \/><\/figure>\n<\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\">\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"746\" height=\"1024\" 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y, adem\u00e1s de a la oraci\u00f3n y al estudio, dedican una parte de la jornada a trabajar fuera de su eremitorio en el recinto del monasterio. Su trabajo principal concierne al servicio de la comunidad en sus aspectos m\u00e1s pr\u00e1cticos. Por ejemplo, una monja conversa, m\u00e1s que en su celda, trabajar\u00eda preferentemente en lo que se llama \u201cobediencia\u201d: podr\u00eda tratarse de la cocina, la lavander\u00eda, la hospeder\u00eda, la enfermer\u00eda, etc. Las monjas conversas, seg\u00fan sus inclinaciones, se consagran a las m\u00faltiples tareas dom\u00e9sticas al servicio de la comunidad y al mantenimiento de  la casa. Aunque de vez en cuando necesiten ayudarse entre s\u00ed, lo m\u00e1s habitual es que trabajen solas. Normalmente la monja conversa participa en el coro, en la iglesia, a las mismas celebraciones lit\u00fargicas que las monjas de claustro, aunque puede elegir entre cantar el oficio o rezar en silencio. En la soledad, pueden seguir los oficios lit\u00fargicos ya sea con salmos o con Padres Nuestros y Ave Mar\u00edas.<\/p>\n\n\n\n<p>Las monjas de claustro y las monjas conversas comparten la responsabilidad de la misi\u00f3n que incumbe a las comunidades cartujanas: hacer existir en el seno de la Iglesia una familia de solitarias integralmente contemplativas.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#toc_container\" class=\"returnToTop\"> Volver arriba! \u2191 <\/a><\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-columns is-layout-flex wp-container-core-columns-is-layout-9d6595d7 wp-block-columns-is-layout-flex\">\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\">\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"746\" height=\"1024\" src=\"https:\/\/chartreux.org\/moniales\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/a-IMG_3967rec-746x1024.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1045\" 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class=\"wp-block-columns is-layout-flex wp-container-core-columns-is-layout-9d6595d7 wp-block-columns-is-layout-flex\">\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\">\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"745\" height=\"1024\" src=\"https:\/\/chartreux.org\/moniales\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/a-IMG_9657rec-745x1024.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1050\" srcset=\"https:\/\/chartreux.org\/moniales\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/a-IMG_9657rec-745x1024.jpg 745w, https:\/\/chartreux.org\/moniales\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/a-IMG_9657rec-218x300.jpg 218w, https:\/\/chartreux.org\/moniales\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/a-IMG_9657rec-768x1056.jpg 768w, https:\/\/chartreux.org\/moniales\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/a-IMG_9657rec.jpg 776w\" sizes=\"auto, (max-width: 745px) 100vw, 745px\" \/><\/figure>\n<\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\">\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"743\" height=\"1024\" src=\"https:\/\/chartreux.org\/moniales\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/a-IMG_3667rec-743x1024.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1048\" srcset=\"https:\/\/chartreux.org\/moniales\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/a-IMG_3667rec-743x1024.jpg 743w, https:\/\/chartreux.org\/moniales\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/a-IMG_3667rec-218x300.jpg 218w, https:\/\/chartreux.org\/moniales\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/a-IMG_3667rec-768x1059.jpg 768w, https:\/\/chartreux.org\/moniales\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/a-IMG_3667rec.jpg 774w\" sizes=\"auto, (max-width: 743px) 100vw, 743px\" \/><\/figure>\n<\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\">\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"748\" height=\"1024\" 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Etapas de la formaci\u00f3n<\/h3>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\" id=\"La-formation\">La formaci\u00f3n<\/h4>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/chartreux.org\/moniales\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/etapes_formation3-1024x727.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-979\" width=\"541\" height=\"383\" srcset=\"https:\/\/chartreux.org\/moniales\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/etapes_formation3-1024x727.jpg 1024w, https:\/\/chartreux.org\/moniales\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/etapes_formation3-300x213.jpg 300w, https:\/\/chartreux.org\/moniales\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/etapes_formation3-768x545.jpg 768w, https:\/\/chartreux.org\/moniales\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/etapes_formation3.jpg 1059w\" sizes=\"auto, (max-width: 541px) 100vw, 541px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>La joven que viene al monasterio sigue un camino de iniciaci\u00f3n a una nueva vida. En ella todo deber\u00e1 estar ordenado a la contemplaci\u00f3n. Entra en la escuela de san Bruno para que toda su persona, poco a poco, se configure con Cristo, seg\u00fan la llamada que ha recibido de Dios.<\/p>\n\n\n\n<p>Al mismo tiempo, la formaci\u00f3n tiende a favorecer el desarrollo integral de su persona, tanto en el \u00e1mbito humano como espiritual. Es una aventura interior en la b\u00fasqueda de lo verdadero, de lo bueno, de lo bello.<\/p>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\" id=\"L\u2019itin\u00e9raire-de-formation\">El itinerario de formaci\u00f3n<\/h5>\n\n\n\n<p>Una joven que desee ser monja cartuja pasar\u00e1 las siguientes etapas:<\/p>\n\n\n\n<p id=\"Aspirantat\"><strong>Aspirantado<\/strong>: La que desea responder a la llamada del Se\u00f1or seg\u00fan el carisma cartujano es invitada a hacernos una breve visita al monasterio para un primer encuentro; a continuaci\u00f3n, har\u00e1 un retiro de una semana en el interior, y finalmente un retiro de un mes, renovable, seg\u00fan las posibilidades de cada una. El primer a\u00f1o es por  tanto una toma de contacto con el fin de conocer la vida del monasterio y las hermanas.<\/p>\n\n\n\n<p id=\"Postulat\"><strong>Postulantado:<\/strong> La joven toma el  \u00ab&nbsp;manto&nbsp;\u00bb y&nbsp;vive en el interior de la clausura. Sigue acompa\u00f1ada durante un a\u00f1o para el discernimiento de su vocaci\u00f3n, aunque ya participa de las observancias comunes. La edad l\u00edmite de admisi\u00f3n son 35 a\u00f1os.<\/p>\n\n\n\n<p id=\"Noviciat\"><strong>Noviciado<\/strong>: Dura dos a\u00f1os. La postulante toma el h\u00e1bito cartujano y es admitida en la comuni\u00f3n de la Orden. La ceremonia de la \u00ab&nbsp;toma de h\u00e1bito&nbsp;\u00bb expresa visiblemente una integraci\u00f3n m\u00e1s profunda en la familia cartujana. La novicia se forma a la vida espiritual, al estudio de la liturgia y de las observancias cartujanas. Aprende a trabajar en el recogimiento. Comienza tambi\u00e9n un ciclo de estudios destinados a completar su formaci\u00f3n doctrinal y mon\u00e1stica.<\/p>\n\n\n\n<p id=\"Premiers-v\u0153ux\"><strong>Primeros votos<\/strong>: Al final del noviciado, la novicia emite los votos por tres a\u00f1os. La profesi\u00f3n es el don libre y consciente de toda su persona al Se\u00f1or, por amor. La joven profesa reviste una \u00ab&nbsp;cogulla&nbsp;\u00bb (o escapulario) a la que se a\u00f1aden las \u00ab&nbsp;bandas&nbsp;\u00bb en signo de su profesi\u00f3n. Esta etapa de la formaci\u00f3n se desarrolla todav\u00eda bajo la gu\u00eda de la maestra de novicias. La maestra la acompa\u00f1a siempre en el camino de su formaci\u00f3n humana y espiritual. En el curso de estos tres a\u00f1os, la joven profesa profundizar\u00e1 la formaci\u00f3n espiritual y mon\u00e1stica comenzada ya en el noviciado.<\/p>\n\n\n\n<p id=\"Renouvellement-des-v\u0153ux\"><strong>Renovaci\u00f3n de votos<\/strong>: La profesi\u00f3n se renueva por dos a\u00f1os. La joven profesa deja el noviciado y \u00ab&nbsp;pasa a la comunidad&nbsp;\u00bb, es decir, vive con las profesas de votos solemnes en vistas a un conocimiento rec\u00edproco m\u00e1s profundo, experimentando as\u00ed integralmente la vida que piensa abrazar.<\/p>\n\n\n\n<p id=\"Profession-solennelle\"><strong>Profesi\u00f3n solemne<\/strong>: Al final de estos dos a\u00f1os tiene lugar la profesi\u00f3n solemne que compromete a la persona por toda la vida. A partir de ese momento, la monja forma parte de las profesas de votos solemnes, con sus responsabilidades y derechos, abrazando as\u00ed definitivamente la vida a la que se sent\u00eda llamada.<\/p>\n\n\n\n<p>Despu\u00e9s de la profesi\u00f3n solemne o la donaci\u00f3n perpetua, las monjas cartujas que lo deseen pueden recibir <strong>la consagraci\u00f3n virginal<\/strong>.  Esta consagraci\u00f3n sigue un rito particular que comprende no s\u00f3lo la entrega por parte del obispo del velo y del anillo, signos exteriores de la uni\u00f3n indisoluble con el Esposo divino, sino tambi\u00e9n la entrega de la estola, que confiere a la consagrada algunos privilegios lit\u00fargicos; el m\u00e1s importante de ellos es la proclamaci\u00f3n del Evangelio en determinadas ocasiones. Las monjas cartujas han guardado este rito como un signo concreto de la llamada que el Se\u00f1or dirige a la Orden Cartujana de llevar una vida totalmente consagrada a \u00c9l.<\/p>\n\n\n\n<p>A la profesi\u00f3n solemne sigue una <strong>Formaci\u00f3n permanente<\/strong>. Su fin es alimentar la b\u00fasqueda constante y ardiente del Se\u00f1or; est\u00e1 orientada a evitar relajarse en el impulso hacia Dios o dormirse en  el camino. La monja, trabajando sin cesar en el mejor conocimiento de s\u00ed misma y del Se\u00f1or, sabe que revestir a Cristo es una obra de transformaci\u00f3n que se prolonga durante toda la vida. La formaci\u00f3n permanente procura la fineza de esp\u00edritu y la luz que mantienen el gusto por Dios y gu\u00edan la marcha hasta el \u00faltimo encuentro.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/chartreux.org\/moniales\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/etapes_formation1-1024x717.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-981\" width=\"537\" height=\"376\" srcset=\"https:\/\/chartreux.org\/moniales\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/etapes_formation1-1024x717.jpg 1024w, https:\/\/chartreux.org\/moniales\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/etapes_formation1-300x210.jpg 300w, https:\/\/chartreux.org\/moniales\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/etapes_formation1-768x538.jpg 768w, https:\/\/chartreux.org\/moniales\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/etapes_formation1.jpg 1200w\" sizes=\"auto, (max-width: 537px) 100vw, 537px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\" id=\"T\u00e9moignages\">4. Testimonios<\/h3>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\" id=\"Du-monde-\u00e0-la-Chartreuse\">A. Del mundo a la Cartuja<\/h5>\n\n\n\n<p>\u00ab \u00bfPor qu\u00e9 estamos en la Cartuja? Con las matices propios de cada una, todas hemos seguido el mismo camino. Hemos corrido el riesgo de dejar todo: una familia, unos amigos, una profesi\u00f3n, diversiones, compromisos&#8230; \u00bfPor qu\u00e9&nbsp;?<\/p>\n\n\n\n<p>D\u00e1bamos gracias a Dios por una vida que nos gustaba. Pero, al mismo tiempo, experiment\u00e1bamos sed. Poco a poco descubrimos que la oraci\u00f3n pod\u00eda calmar esa sed\u2026<\/p>\n\n\n\n<p>Ten\u00edamos sed de Dios. Busc\u00e1bamos a Dios y \u00c9l tambi\u00e9n nos buscaba. Deseaba encontrarnos. Nos atra\u00eda hacia la soledad y nos hac\u00eda comprender que ese era nuestro camino para ir hacia \u00c9l. En el silencio, escuch\u00e1bamos a Jes\u00fas en el Evangelio: <em>\u00ab&nbsp;Cuando t\u00fa vayas a rezar, entra en tu cuarto, cierra la puerta y reza a tu Padre que est\u00e1 en lo escondido, y tu Padre, que ve en lo escondido, te lo pagar\u00e1&nbsp;\u00bb <\/em>(Mt 6,6).<\/p>\n\n\n\n<p>Hemos intentado unir nuestra voluntad a la de Jes\u00fas para nosotras. \u00c9l nos ha hecho presentir d\u00e9bilmente lo que podr\u00eda ser un encuentro con \u00c9l. <em>\u00ab&nbsp;Permaneced en m\u00ed y yo en vosotros&nbsp;\u00bb<\/em> (Jn 15,4). \u00c9l nos ha abierto m\u00e1s y m\u00e1s a su amor&#8230; hasta el d\u00eda en que hemos recibido de \u00c9l el impulso de darle todo. \u00bfDarle todo? \u00bfC\u00f3mo&nbsp;?<\/p>\n\n\n\n<p>Su Providencia nos hizo conocer la existencia de las monjas cartujas. Lo poco que conocimos parec\u00eda corresponder al deseo de soledad que el Se\u00f1or hab\u00eda puesto en nosotras. Pedimos hacer una prueba en su monasterio. Descubrimos que eran solitarias. Cada una viv\u00eda en una casita, pero todas ellas estaban unidas por un claustro que conduc\u00eda a la iglesia. Las reuniones de las monjas ten\u00edan lugar, sobre todo, en la iglesia. Los domingos y d\u00edas de fiesta, la parte de vida comunitaria era m\u00e1s grande.<\/p>\n\n\n\n<p><em>\u00ab&nbsp;El Esp\u00edritu empuj\u00f3 a Jes\u00fas al desierto&nbsp;\u00bb<\/em> (Mc 1,12)<em>.<\/em> El Esp\u00edritu nos ha empujado a avanzar mucho tiempo en el desierto de la cartuja&#8230; y finalmente nos ha empujado a quedarnos para siempre.<\/p>\n\n\n\n<p>El desierto: soledad, silencio, paz y lucha, alegr\u00eda y aridez&#8230; todo puede ser uni\u00f3n con el Se\u00f1or Crucificado-Resucitado, cuando \u00c9l libera nuestro coraz\u00f3n poco a poco de lo que no es amor. Nuestra vida solitaria es tambi\u00e9n vida fraterna: por Cristo y en \u00c9l, estamos en comuni\u00f3n las unas con las otras. Esta comuni\u00f3n se extiende a la Iglesia y a todos nuestros hermanos en el mundo&nbsp;\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/chartreux.org\/moniales\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/a-IMG_9756-1024x683.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1024\" width=\"540\" height=\"359\" srcset=\"https:\/\/chartreux.org\/moniales\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/a-IMG_9756-1024x683.jpg 1024w, https:\/\/chartreux.org\/moniales\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/a-IMG_9756-300x200.jpg 300w, https:\/\/chartreux.org\/moniales\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/a-IMG_9756-768x512.jpg 768w, https:\/\/chartreux.org\/moniales\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/a-IMG_9756-1536x1024.jpg 1536w, https:\/\/chartreux.org\/moniales\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/a-IMG_9756.jpg 1600w\" sizes=\"auto, (max-width: 540px) 100vw, 540px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\" id=\"La-joie-de-chanter-pour-Lui\">B. La alegr\u00eda de cantar para \u00c9l<\/h5>\n\n\n\n<p>\u00ab&nbsp;En la Cartuja no se utiliza ning\u00fan instrumento durante la Divina Liturgia, el canto no es acompa\u00f1ado. Sin embargo, para practicar los cantos en la celda, se pone a disposici\u00f3n de la religiosa un instrumento manual. Cuando yo practicaba el canto en la celda, experiment\u00e9 una  gran  alegr\u00eda al cantar, una gran alegr\u00eda que llenaba mi coraz\u00f3n y que incluso, pod\u00eda percibir en mi propia voz. Durante su visita, la maestra de novicias me pregunt\u00f3 c\u00f3mo me iban las pr\u00e1cticas de canto, y precisamente me pregunt\u00f3 si hab\u00eda experimentado alegr\u00eda al ensayarlo. Me qued\u00e9 un poco sorprendida por su pregunta, ya que no le hab\u00eda dicho nada del tema y me parec\u00eda que era un asunto muy personal y privado entre Dios y yo, pero ella se interesaba porque en ese dato pod\u00eda ver un signo indicativo de lo que significaba la llamada de Dios para m\u00ed en el seno de la comunidad&nbsp;\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/chartreux.org\/moniales\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/a-IMG_3988-1024x683.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1019\" width=\"541\" height=\"360\" srcset=\"https:\/\/chartreux.org\/moniales\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/a-IMG_3988-1024x683.jpg 1024w, https:\/\/chartreux.org\/moniales\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/a-IMG_3988-300x200.jpg 300w, https:\/\/chartreux.org\/moniales\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/a-IMG_3988-768x512.jpg 768w, https:\/\/chartreux.org\/moniales\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/a-IMG_3988-1536x1024.jpg 1536w, https:\/\/chartreux.org\/moniales\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/a-IMG_3988.jpg 1600w\" sizes=\"auto, (max-width: 541px) 100vw, 541px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p><a href=\"#toc_container\" class=\"returnToTop\"> Volver arriba! \u2191 <\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>1. 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